Martín Juárez Córdoba no llegó a dar solo cifras. Llegó a contar cómo, en cinco años, San Luis cambió su manera de hacer cultura. Dejó de ser un evento lejano en un recinto cerrado para volverse lo que pasa todos los días: en la plaza, en el jardín, en el mercado, en el barrio, en la delegación donde la gente realmente vive.
El director compartió que fueron más de mil actividades permanentes, más de un millón de personas encontrándose entre 2021 y 2024, y que solo en 2026 la cultura ya tocó a más de 149 mil familias. Son los martes, miércoles y jueves de letras, los viernes de danzón, los sábados de ritmo, los talleres en La Merced y en Tequis. La cultura, por fin, como experiencia cotidiana y gratuita.
Juárez Córdoba enfatizó en que una ciudad creativa, tiene que ser primero una ciudad incluyente. Más de 2 mil 220 personas en situación de vulnerabilidad, con discapacidad y de pueblos originarios participaron este año, y el folclore volvió a recordar de dónde venimos, con representantes de Tamazunchale, Tamasopo y las comunidades que hoy viven en la capital.
Habló también de lo que ya nos puso en el mapa del mundo. San Luis, Capital Americana de la Cultura 2025. San Luis, primera ciudad mexicana en ser Ciudad Creativa de la UNESCO en Literatura. No fue casualidad, dijo: fueron 18 ediciones del Festival Letras en San Luis, 97 autoras y autores, 165 encuentros literarios y la promesa de una edición 19 del 23 al 27 de noviembre.
Y habló del Festival San Luis en Primavera, donde esta edición contó con: 118 actividades gratuitas, más de 360 mil asistentes.
En cinco años: 420 actividades, más de un millón 160 mil personas, 3 mil 450 artistas, casi 2 mil de aquí, de casa. Una derrama de mil 930 millones de pesos, pero sobre todo, una ciudad que aprendió a celebrar junta.
Cerró con lo que más importa: “Que esto no se caiga, que el Catálogo de Artistas Potosinos, los premios, la Presea Daniel García Álvarez de la Llera, la Carta de Derechos Culturales, el Palacio Municipal, el Saucito ya declarado patrimonio, los altares de Dolores en 50 colonias, todo eso quede blindado por reglamento. Porque el éxito, no se mide en aplausos, se mide en vidas transformadas.”
