El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que las plataformas digitales deberán asumir su responsabilidad en la detección y eliminación de contenidos violentos, de acoso y otros materiales que puedan afectar la salud mental de niñas, niños y adolescentes, luego del decreto publicado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El funcionario explicó que, mediante el diálogo con las empresas tecnológicas, se logró una disposición favorable para reforzar la vigilancia de estos espacios, retirar contenidos dañinos y notificar a las autoridades cuando se detecten situaciones de riesgo. Advirtió que, en caso de incumplimiento, se analizaría la posibilidad de establecer sanciones mediante una legislación específica.
Respecto a los hechos de violencia registrados en planteles educativos del país, Delgado Carrillo rechazó que exista una ola generalizada de agresiones en las escuelas; sin embargo, reconoció la presencia de casos aislados en los que, aseguró, se ha identificado la influencia de redes sociales y grupos digitales que promueven el odio e incluso incitan a realizar ataques en centros escolares.
En este sentido, consideró que las plataformas cuentan con herramientas tecnológicas e inteligencia artificial suficientes para identificar oportunamente este tipo de contenidos y evitar su difusión. También recordó que existe un reglamento nacional, consensuado con las autoridades educativas estatales, para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas, particularmente en los niveles de primaria y secundaria.
En cuanto a San Luis Potosí, el titular de la SEP destacó la coordinación con el Gobierno estatal en materia educativa, así como los avances en la construcción de preparatorias y el impulso a la Universidad Nacional Rosario Castellanos. Señaló que el objetivo es ampliar la cobertura y garantizar que ningún joven se quede sin acceso a la educación media superior.
Sobre el financiamiento de las escuelas y el cobro de servicios como el agua, sostuvo que las autoridades deben mantener un compromiso con la educación y evitar que los planteles sean vistos únicamente desde una perspectiva recaudatoria, privilegiando las condiciones necesarias para el aprendizaje y el bienestar de la comunidad estudiantil.
