El diputado Emilio Rosas Montiel advirtió desde tribuna sobre la presencia de contaminantes en el agua que se suministra a habitantes de la zona metropolitana de San Luis Potosí y llamó al INTERAPAS a fortalecer de manera urgente los análisis y controles de calidad del líquido destinado al consumo humano.
Durante su participación, el legislador citó estudios realizados por investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, así como publicaciones científicas sobre el acuífero del Valle de San Luis Potosí, que reportan presencia de sustancias como arsénico, fluoruro, nitratos, microplásticos, mercurio, grasas y aceites.
Rosas Montiel señaló que el problema del agua en la capital no se limita a la falta de suministro, sino también a la calidad del líquido que llega a los hogares. Añadió que las fugas en las redes de agua y drenaje, así como las descargas residuales, pueden representar factores de riesgo para los mantos subterráneos utilizados para abastecer a la población.
El diputado expresó preocupación por los posibles efectos que una exposición prolongada a determinados contaminantes puede generar en la salud, particularmente entre niñas y niños, y destacó la necesidad de atender con seriedad los hallazgos científicos relacionados con fluorosis dental y otros posibles daños asociados a la calidad del agua.
“No debemos ni podemos ser indiferentes”, sostuvo el legislador, al señalar que miles de familias dependen diariamente del agua que reciben a través de la red pública y tienen derecho a contar con un suministro suficiente, seguro y dentro de los parámetros establecidos para consumo humano.
Por ello, propuso exhortar de manera respetuosa pero firme al INTERAPAS para que fortalezca los análisis realizados por su laboratorio, cumpla con las disposiciones establecidas en la Ley de Aguas del Estado y adopte todas las medidas necesarias para mejorar la calidad del agua que reciben los habitantes de San Luis Potosí y los municipios que integran la zona metropolitana.
Rosas Montiel concluyó que atender este problema también forma parte de la responsabilidad de las instituciones y del compromiso de “dignificar la política”, colocando la salud y el bienestar de la población por encima de cualquier interés.
