El mundo del espectáculo mexicano despide con tristeza a Concepción Márquez, actriz que dedicó más de cuatro décadas de su vida al teatro, el cine y la televisión, construyendo una trayectoria marcada por personajes entrañables y una profunda pasión por la actuación.
A lo largo de su carrera, participó en producciones como María la del Barrio, Lo que callamos las mujeres y Amanecer, además de desarrollar una importante presencia en los escenarios teatrales, donde encontró uno de sus espacios más queridos para compartir su talento con el público.
En el cine, uno de sus trabajos más reconocidos fue Cría puercos, interpretación que le permitió recibir una nominación al Premio Ariel como Mejor Actriz. También formó parte de películas como La zona, Cosas insignificantes, El viaje de Nonna, Locas por el cambio y ¡Qué despadre!.
Concepción Márquez se mantuvo activa hasta años recientes, demostrando que su amor por la actuación permaneció intacto con el paso del tiempo. Su trabajo, su sensibilidad y la forma en que dio vida a cada personaje forman parte del legado que deja a distintas generaciones.
Su partida deja un vacío entre familiares, amigos, compañeros y público que siguió su carrera. Queda, sin embargo, la memoria de una actriz que hizo de los escenarios y las pantallas su hogar y que permanecerá viva a través de las historias que ayudó a contar.
